¡HOLA AMIGOS! LES DOY LA BIENVENIDA A ESTE NUEVO BLOG, EN EL CUAL SUBIRÉ ALGUNOS TEXTOS ELABORADOS A LO LARGO DE DOS DÉCADAS. ESPERO Y RUEGO QUE PASEN UN MOMENTO DE SOLAZ ENTRETENIMIENTO.

lunes, 28 de noviembre de 2016

EL DÍA EN QUE MÁS DE 10 MIL CUBANOS SE REFUGIARON EN LA EMBAJADA PERUANA EN CUBA.

EL DÍA EN QUE MÁS DE 10 MIL CUBANOS SE REFUGIARON EN LA EMBAJADA PERUANA EN CUBA.
(Narrado por Zoía Bodero de Gonzales y escrito por Drusila Zileri)

Fue un 1° de abril de 1980, que un ómnibus con 12 cubanos a bordo embistió violentamente las rejas de nuestra sede diplomática. Esto provocó una reacción de los guardias cubanos que vigilaban la Embajada y en el tiroteo uno de ellos, Pedro Ortiz, perdió la vida por el rebote de una bala disparada por otro compañero setentidós horas más tarde, y en un lapso de dos días, la Embajada del Perú estaría asilando a más de 10.800 cubanos que buscaban desesperadamente salir de la isla.

MEMORIAS DE UNA PERUANA QUE VIVIO LA CRISIS

Zoía Bodero de González recuerda como si hubiese sido ayer lo vivido en la Embajada del Perú en La Habana en 1980.

En 1976, a la edad de 18 años, había empezado a trabajar como secretaria del Consulado. Su madre, peruana también, ya lo hacía. Era la época, recuerda, en que Perú y Cuba tenían las mejores relaciones.

"Sin embargo", sostiene, "es en 1978 en que empieza a darse un cambio radical dentro de la sociedad cubana". Fue cuando aquellos que lograron irse de la isla en 1959 o a principios de los años '60, al inicio de la revolución de Fidel Castro, comienzan a visitar Cuba. Fue en el curso de una primavera diplomática con la administración de Jimmy Carter e incluyó un intercambio de oficinas comerciales con los Estados Unidos. La mayoría de los visitantes vivía en los Estados Unidos e ingresaba a Cuba cargando bienes y dinero que en la isla no existían. "Los cubanos percibieron más que nunca ese otro tipo de vida fuera de Cuba, y lo que les faltaba" explica Zoía.

Esta exposición a la afluencia material provocó una oleada de impaciencia e irritación y en el transcurso de 1979 se dio una epidemia de casos de cubanos intentando ingresar a embajadas en la Habana con el fin de solicitar asilo político. "Ninguna de estas situaciones era difundida por la prensa oficialista", dice Zoía, "por lo embarazoso que resultaba para el régimen, pero en Cuba todo se sabe".

"El primero que ingresó a la Embajada del Perú fue Ángel Gálvez un policía de tránsito...".

Ya había habido otras intentonas en varias embajadas cercanas, la mayoría de las cuales quedaba en la 5ta Avenida, pero unos cuantos tiros al aire resultaban disuasivos. Sin embargo, ya a fines de ese año la Embajada del Perú recibió a su primer asilado. Ángel Gálvez era un policía de tránsito, cuenta Zoía, que había hecho amistad con los milicianos que resguardaban la sede diplomática. En varias ocasiones se le había visto llegar con su moto y de uniforme. Y en esa ocasión fue lo mismo. "Llegó en su moto, se puso a conversar con uno de los guardias y de buenas a primeras brincó la cerca, ingresó y pidió asilo con uniforme y todo. Eso fue algo que todo el mundo supo, pero inicialmente no se difundió".

17 DE ENERO, 1980: ENTRA EL PRIMER AUTOBUS

Con Gálvez dentro, y a eso de las 8:25 de la noche del 17 de enero de 1980, ocurrió el primer ingreso violento. Zoía recuerda el momento en que las ráfagas de metralleta obligaron a todos a tirarse al suelo. "Los gritos eran ¡entraron!, ¡entraron!" En ese momento, un ómnibus de buen tamaño con 12 a bordo, 4 hombres, 3 mujeres y 5 niños, derribó las rejas de entrada, y se internó en el jardín. "Salimos y vimos el bus, pero a nadie adentro. Nos preguntamos, ¿dónde están? Y poco a poco comenzaron a salir". Se habían tirado al piso, ya que tenían reforzadas las paredes del vehículo con sacos de arena. "Los hombres reían y las mujeres lloraban", cuenta Zoía. "Sin embargo, ni ellos ni nosotros sabíamos lo que iría a pasar".

Cuatro días más tarde, Edgardo de Habich Rospigliosi, el entonces embajador del Perú en La Habana, llegó a un acuerdo con el gobierno de Castro y permitió que fuerzas especiales cubanas ingresaran armadas a la Embajada y sacaran al grupo de sus predios - supuestamente para que tramitaran sus visas al Perú desde sus casas -.

"Eso le costó el puesto a De Habich", dice Zoía González, "El acuerdo de De Habich se había efectuado sin la autorización de la Cancillería del Perú. Inmediatamente nuestro ministro de Relaciones Exteriores, Arturo García y García, envió un cable diciendo que los reintegrara a los 12 sobre la marcha".

Este reingreso se produjo el 23 de enero en horas de la madrugada para que el gobierno cubano no se enterara, cuenta Zoía. La mayoría pertenecía a una familia y la operación se realizó con vehículos diplomáticos. De Habich, mientras tanto, fue retirado de la Embajada.

"Allí es cuando empezaron a resquebrajarse las relaciones entre Perú y Cuba".

A finales de enero, y ya sin Habich, llegó Ernesto Pinto Basurco a La Habana como Encargado de Negocios, mientras Gustavo Gutiérrez permanecía como Cónsul General. A mediados de febrero entraron tres cubanos más caminando, dos mujeres y un hombre, y el 28 de marzo irrumpió un segundo autobús con otros tres. Pero fue el incidente del 1° de abril el que desató la crisis.

1° DE ABRIL, 1980: SE DESATA LA CRISIS

A eso de las 4:45 p.m. de ese Viernes Santo, Zoía González escuchó una ráfaga de metralleta. Ella se encontraba a dos cuadras, camino a su casa, "No pensé que era en nuestra Embajada, ya que sólo días antes habíamos recibido a esos tres nuevos asilados". Sin embargo, después se enteró por su suegra y las noticias que había un muerto en la embajada peruana.

Un tercer autobús había ingresado a la sede tumbando rejas, también con 12 cubanos a bordo. "La peculiaridad de este vehículo", explica Zoía, "era que lo habían laminado con acero para protegerse de las eventuales balas". Los guardias cocieron al bus a balazos, pero sólo el chofer resulto herido en la nalga y una pierna.

Sin embargo, una de las balas disparadas por un miliciano rebotó e impactó a un compañero hiriéndolo de muerte. Y a pesar de que se comprobó que ninguno de los 12 asilados estaba armado, el gobierno cubano insistió que se trataba de un asesinato por parte de "delincuentes" amparados por la Embajada del Perú.

"Como el gobierno quería limpiar la mala imagen que causaba tanta gente fugando de Cuba, salieron con la versión que uno de los asilados había matado al pobre Pedro Ortiz, que era un buen muchacho que trabajaba allí, y lo elevaron a calidad de héroe de la revolución", cuenta Zoía.

El ambiente era sumamente tenso y el caso de Zoía González, era muy delicado. Casada con cubano dos años antes, los funcionarios de la Embajada le habían advertido que ni se acercara su esposo por allí, "Si bien estábamos viendo todos los medios para sacarlo de Cuba, sabíamos que ésta no era la forma. Las represalias serían muy severas y el gobierno cubano jamás le daría el permiso de salida como asilado".

Transcurrieron dos días de negociaciones en que el gobierno cubano insistió que los 12 fuesen entregados. El Perú se mantuvo firme en su negativa.

Entonces el 4 de abril, Viernes Santo, a eso de las 4 de la madrugada, Fidel Castro ordenó retirar la seguridad que custodiaba la Embajada y lanzó el famoso comunicado que provoca el descalabro, "Fidel anunció por la radio, la televisión y los periódicos que la Embajada del Perú no tiene custodia y que todo aquel que esté descontento se puede ir", precisa Zoía González.

"Y Cuba nunca se imaginó la cantidad de gente que iba a entrar... Creo que fue el peor desatino que Fidel tuvo en su vida".

Cuando Zoía llegó a la Embajada en la mañana de ese 4 de abril se encontró con que no había guardias y que la sede estaba totalmente rodeada con enormes piedras. De inmediato se comunicaron con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba para pedir explicaciones. Según cuenta, los que hasta hace una semana eran casi amigos, ese día contestaban con sarcasmos y sin ninguna explicación clara.

A los primeros que vio entrar después del comunicado fue un grupo de 10 estudiantes de la Universidad de La Habana y miembros activos de la Juventud Comunista. Eso fue a las 9 a.m., pero para la medianoche ya había más de 500 asilados. "Gente que llegaba en ropas de baño de la playa, incluyendo un señor que me preguntó que para qué era la cola, qué se vendía". "A eso de las 3 a.m. del día siguiente", continúa Zoía, "me vuelvo a encontrar con ese mismo señor y le pregunto bromeando: ` Y, señor, ¿qué compró?' Y él me respondió: `Compré mi libertad, señorita', presentándome acto seguido a su esposa y dos hijos"

Entonces se sumaron miles. Pasaban taxis frente a la Embajada y los asilados les daban papelitos con las direcciones de sus familiares para que los recogiesen y los trajeran de vuelta. "Había otros", dice, "que llegaban con trajes largos y vestidos de etiqueta, bodas o fiestas, veían el ambiente y luego volvían con sus familias en blue jeans y zapatillas".

A ESO DE LAS 10 P.M., APARECE FIDEL CASTRO

Fidel Castro se apareció en la Embajada del Perú a eso de las 10 p.m. del segundo día en su característico automóvil negro custodiado por cuatro Alfa Romeos rojos. Se detuvo en la puerta de la sede y salió Ernesto Pinto, el Encargado de negocios. Zoía González estaba a su lado. "Algo me llamó la atención" recuerda. "Había cientos de asilados pegados a la cerca, pero cuando Fidel se bajó del auto, esta gente empezó a retroceder. El silencio era sepulcral", dice. "Yo por dentro pensaba, ¡qué cobardes que son! ¿Por qué no le gritan? ¿Por qué no le dicen algo si allí lo tienen en frente?"

Castro se llevó a Pinto en su auto. Para ese entonces ya los hijos del Encargado de negocios habían sido trasladados a la Embajada de México. Sólo quedaba su mujer Lili. Después de largo rato retornó Pinto y anunció que se tenía que ir de inmediato con su familia a Lima. "Pinto nunca nos dijo qué iba a pasar. Lo único que nos indicó fue que destruyéramos todo lo confidencial y secreto que pudiera haber". Y eso hicieron Zoía González y los demás. En la tina de un baño en el segundo piso, el único lugar adonde los asilados no entraban, hicieron una hoguera y lo quemaron todo. "Y fue el propio Fidel que proporcionó un avión para que Pinto se fuera a Lima, lo que provocó que no lo dejaran regresar más a su puesto en La Habana".

"A veces había un silencio tan grande, pero tan grande, que yo decía, aquí no puede haber 10.803 personas.

Y de buenas a primeras uno se ponía a cantar el himno nacional y todos cantaban".

Ya para el domingo 6 de abril en la madrugada, habían entrado los 10.803 cubanos y es cuando Cuba se ve en la situación de tener que reestablecer la seguridad. En esas 48 horas, recuerda Zoía, ocurrieron situaciones increíbles. Una mujer, por ejemplo, anunció que acababa de dar a luz. Cuando Zoía se acercó para informarse, ésta y su madre de inmediato solicitaron un avión para que las trasladase de inmediato al Perú, ya que la criatura había nacido en territorio peruano. Por ende, era peruana y ellos como familiares se amparaban bajo las leyes migratorias. Pero se descubrió que el niño había nacido en un hospital un día antes, y que sin autorización médica fue sacado con sábanas ensangrentadas y todo, e introducido así a la Embajada.

Entre risas Zoía recuerda otro caso, "Un hombre que durante todo el tiempo que estuvo en la Embajada permaneció envuelto en la bandera peruana. Decía que nunca le iban a disparar porque un país no podía disparar a otro, y él, como estaba envuelto en la bandera peruana, era el Perú".

Y los 22 de años de Zoía levantaron pasiones entre algunos con inclinaciones artísticas, quienes, a veces en el papel membretado de la Embajada, le escribían poemas.

Recuerda también cómo los asilados en su desesperación se empezaron a apoderar de todo lo que estaba a su alcance. Algunos tomaban agua en las copas de bacará, aquellas que había utilizado el mismísimo Fidel en sus visitas protocolares. Otros se envolvían en los manteles de hilo para protegerse del frío. El escritorio de Zoía fue hecho trizas y utilizado como leña.

"¿Cómo íbamos a controlar la situación? Éramos dos funcionarios diplomáticos, 4 PIPs y 3 secretarias".

Zoía recuerda cómo el enviado de CARETAS en ese entonces, César Hildebrandt, se le escabulló prácticamente entre las piernas y se metió a la Embajada. "Yo ya sabía quién era Hildebrandt. Además, los de la PIP me habían dicho: `César Hildebrandt está allá abajo y ni loca lo dejes entrar'. Pero cuando se lo dije, me miró y exclamó: `Cómo que no me va a dejar entrar. Si éste es territorio peruano. Levantó su pasaporte, me empujó y pasó".

Lima enviaría entonces a un equipo de 9 personas liderado por Armando Lecaros, Ministro Consejero, 4 funcionarios más y 4 PIP. Lecaros y Jorge Voto Bernales se encargaron de las negociaciones y, entre otras cosas, de repartir las 2.000 cajitas de comida que el gobierno cubano donaba para los 10.803 asilados.

En esos días, cuenta González, se pensó que había algún infiltrado en nuestra delegación ya que cualquier negociación era inmediatamente comentada vox populi entre la multitud. Poco después se descubrió que uno de los asilados, un ex trabajador de la compañía de teléfonos de Cuba, había retirado uno de los aparatos de la residencia y se las había ingeniado para enganchar este dispositivo en una de las carpas del jardín. "Por allí oían absolutamente todo lo que se conversaba entre los altos funcionarios de ambos países a puerta cerrada", recuerda. El teléfono fue devuelto cuando se le amenazó con entregarlo al gobierno cubano si no aparecía en menos de 10 minutos. El aparato se materializó dentro de una bolsa.

Finalmente, ante la presión internacional y el ofrecimiento de varios países como Canadá y Costa Rica dispuestos a recibir asilados, el gobierno cubano comenzó a ceder.

El 10 de abril Cuba anunció que todo aquel que quisiera tramitar su viaje saliera de la Embajada del Perú con un salvoconducto que les garantizase dicho trámite. Sin embargo, Zoía González asegura que menos del 50 % logró hacerlo y en la Embajada, quedaron más de 1.000 personas durante 4 meses.

Tiempo después y en base al comunicado inicial de Castro que sugería que toda persona descontenta podía irse si así lo deseaba, se inicia el éxodo masivo de cubanos por el Puerto del Mariel en La Habana. En un lapso de 8 semanas, más de 125.000 personas así lo hicieron.
"Yo te diría con toda seguridad después de haber vivido en Cuba, que podría haber cuatro Marieles más, pero que Fidel seguirá allí …Él tiene hipnotizada a parte de la población y, claro, ha sembrado el pánico".
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Post data
•El policía Ángel Gálvez, el primero en asilarse en la Embajada del Perú, aún permanece en Cuba. Nunca se le dio el permiso de salida.
• En junio de 1980 llegaron al Perú 450 cubanos, cifra que aumentó a 742 para agosto. La mayoría fue instalada en un campo de refugiados en el Parque Túpac Amaru de San Luis.
• Otros lograron asilarse en Canadá, Costa Rica, Bélgica, Suecia y Venezuela.
• Zoía González y su esposo Pablo González junto a su hijo Emmanuel salieron de Cuba en 1986 rumbo a Corea, en donde Zoía trabajaría de secretaria en la Embajada del Perú. En tránsito por Nueva York, su esposo solicitó asilo político. Vivieron en Nueva York unos meses y luego se trasladaron a Miami en donde actualmente residen.

• 26 de los primeros ingresantes quedaron 4 años en una casa que alquiló la Embajada bajo su protección, pero ahora varios de ellos también viven en Florida.

jueves, 24 de noviembre de 2016

CHÓCALA A LA SALIDA…

CHÓCALA A LA SALIDA…

En nuestra época, era usual que las diferencias por “X” motivos que no se resolvieran por medio de discusiones y que generaban encono entre los protagonistas, se resolvieran indefectiblemente por medio de una sesión pugilística de manera subrepticia en una recóndita plazoleta en el Casa Grande de aquel entonces: La Maracaná.

Aquella vez le tocó a Hernán Nureña Díaz @ “Mata chanchos”, adolescente de espigada estatura y rostro aniñado que le favorecía las conquistas entre el sexo femenino; y “Papo” Pasiche Reátegui, zambo retinto de mirada socarrona y andar de pingüino, muy ufano de sus recargados pectorales producto de practicar “planchas” infinitas cada día. Ambos eran la dupla de palomillas del salón, los mataperros de los libros de la época de oro como las descritas en “Las aventuras de Tom Sawyer”, sin embargo, ambos se fijaron en la misma adolescente que les hizo un guiño con esos ojos de gacela que les encandiló los ánimos y dejó aflorar sus ímpetus de machos: A partir de ese momento comenzaron a mirarse con recelo y a decirse indirectas con cachita, hasta que al poco tiempo llegaron las palabras de grueso calibre y decidieron mostrarse beligerantes en toda regla, poniéndose uno frente al otro con los rostros congestionados y los ojos inyectados de sangre, empujándose con los pechos mientras se gritaban sin quitarse la mirada, en tanto que los circunstanciales testigos prorrumpieron con los clásicos aullidos sazonados del estribillo: “¡Bronca, bronca, bronca!”.

El encuentro se pactó a la salida en la Maracaná. Cada uno llegó rodeado de sus simpatizantes y por puntos de entrada contrarios. Ambos se miraron desafiantes, encargaron sus cuadernos con sus partidarios y comenzaron a avanzar dando unos pequeños rodeos, como dos gallos de pelea, lanzándose estudiadas miradas cargadas de odio…hasta que se precipitaron uno al otro.

Un derechazo de Mata-chanchos en la mandíbula de Papo lo hizo trastabillar, éste se recuperó de inmediato y contra atacó con un gancho en el estómago que hizo doblarse en toda su altura a Hernán y le quitó el aire de triunfalismo. Se separaron por segundos y volvieron a acometerse intercambiando golpes y esta vez, sin separarse ni moverse de sus sitios, soportando ambos las andanadas mutuas a pie firme. Después de unos segundos, tuvimos que intervenir…al separarse, Hernán tenía el pómulo derecho hinchado y Papo la rotura del tabique nasal, del cual manaba abundante sangre por una de las fosas y manchando la camisa blanca del uniforme único escolar.

¡Ya basta! ¡Dense la mano como “patas”! ...eso es…ya déjense de huevadas y que la “jerma” elija a quien quiera – dijo uno que era brigadier de aula.


Mata chanchos y Papo se miraron frente a frente, y sin poder contenerse, rompieron en risa al ver sus fachas lamentables…y abrazados hombro con hombro, fueron de regreso a la calle Tren.

lunes, 14 de noviembre de 2016

LOS 5 GENIOS (¿LOCOS?) MÁS INTERESANTES DE LA HISTORIA

LOS 5 GENIOS (¿LOCOS?) MÁS INTERESANTES DE LA HISTORIA

Jordan B. Peterson, profesor de Psicología de la Universidad de Toronto, publicó un estudio en el que relacionaba el estrecho margen que hay entre la locura y la genialidad, a pesar de que nunca se ha podido llegar a demostrar a ciencia cierta vínculo alguno entre “ser un genio” y “tener una conducta bipolar”.

A raíz de dicho informe, la web “¿How Stuff Works?” ha publicado un Top con los que, a su parecer, son los 5 Genios locos más interesantes de la historia (Top 5 Mad Geniuses).
Empezando en orden inverso:

John Forbes Nash (1928- )

Matemático estadounidense. Recibió el Premio Nobel de Economía de 1994 por sus aportes a la teoría de juegos y los procesos de negociación, junto con Reinhard Selten y John Harsanyi.
La vida de John Forbes Nash ha inspirado una biografía y película de extraordinario éxito: “Una mente maravillosa” (“A beautiful mind”).

A los veintinueve años se le diagnosticó una esquizofrenia paranoica que lo dejó prácticamente marginado de la sociedad e inútil para el trabajo científico durante dos décadas. Comenzó a tener delirios de grandeza y aducía que las cifras más importantes del mundo habían ido a buscarlo. Después de pasar unos 30 años luchando contra el desorden y “perdiendo tiempo” entrando y saliendo de los hospitales, tuvo una importante recuperación en el decenio de 1980.

Vincent Willem van Gogh (1853 -1890)

Pintor neerlandés y figura destacada del Postimpresionismo. Pintó 900 cuadros (27 de ellos autorretratos) y 1.600 dibujos, además de 800 cartas, 650 de ellas a su hermano menor Theo Van Gogh.

Pinturas, como “La noche estrellada” son rápidamente reconocibles por su singular pincelada y de expresión. Sin embargo, no fue hasta después de su muerte que Van Gogh ganó popularidad. Ahora es considerado como uno de los más grandes pintores de la historia.

Recibió los mismos nombres -Vincent Willem- que se impusieran a un hermano que nació muerto justo un año antes que él, el mismo día 30 de marzo; como si fuera un presagio de su original y atormentada existencia. El primer paisaje que vio seguramente fue el de la tumba de su hermano, ya muerto.

Es conocido por casi todo el mundo que el pintor se cortó parte de su oreja. También, supuestamente, fue un bebedor compulsivo e incluso trató de comer pintura. Se suicidó en 1890. Algunos autores de libros biográficos sobre Van Gogh, así como especialistas en psiquiatría aseguran que el pintor sufría un trastorno bipolar. Otros piensan que sufría de esquizofrenia.

También se ha llegado a analizar la pintura de Van Gogh y su arte en relación a su enfermedad mental. Por ejemplo, señalan que las típicas pautas estacionales de la psicosis y estados de ánimo de Van Gogh van relacionadas con su productividad pictórica, que también variaba según la temporada.

Edgar Allan Poe (1809 – 1849)

Escritor, poeta, crítico y periodista romántico estadounidense, generalmente reconocido como uno de los maestros universales del relato corto, del cual fue uno de los primeros practicantes en su país. Fue renovador de la novela gótica, recordado especialmente por sus cuentos de terror. Considerado el inventor del relato detectivesco, contribuyó asimismo con varias obras al género emergente de la ciencia-ficción. Por otra parte, fue el primer escritor estadounidense que intentó hacer de la escritura su modus vivendi, lo que tuvo para él consecuencias desastrosas.

Más conocido por su poema “El Cuervo”, Edgar Allan Poe escribió historias de horror compulsivas e historias de detectives. Puso gran énfasis en la forma y la estructura en sus cortas y tensas historias. Su cuento “Los asesinatos en la Calle Morgue”, publicado en 1841, a menudo se denomina la primera historia moderna de detectives.

A pesar de su habilidad como escritor, es bien sabido que Poe tenía un problema con el alcohol, y sus cartas revelaron que luchó contra pensamientos suicidas. Las causas y circunstancias en torno a su muerte a los 40 años de edad se desconocen, pero quizás tienen que ver con una insuficiencia cardiaca, muy probablemente, debida a su adicción a la bebida.

Edgar Allan Poe pudo llegar a haber visto una relación entre creatividad y enfermedad mental en sí mismo, en cierta ocasión escribió:

“Los hombres me han llamado loco; pero aún no está determinada la cuestión de si la locura es o no la más excelsa inteligencia, si mucho de lo que es gloria, si todo aquello que es profundo, no brota de la enfermedad del pensamiento, de modos de pensar exaltados respecto del intelecto general. Aquellos que sueñan de día son conocedores de muchas cosas que se les escapan a los que únicamente sueñan de noche.”

Ludwig van Beethoven (1770 – 1827)

Compositor y pianista alemán. Su legado musical se extendió, cronológicamente, desde el período clásico hasta inicios del romanticismo musical.

Las contribuciones de Beethoven a la música fueron monumentales. Sin embargo, el famoso compositor tuvo una vida muy dura. Hijo de un abusivo y alcohólico padre, Beethoven fue responsable del bienestar de su familia desde los 18 años. Uno de los aspectos más trágicos de su vida fue su sordera, que se produjo a partir de los 30 años, como resultado (muy posiblemente) de las palizas recibidas por parte de su padre. Sorprendentemente, fue capaz de componer algunos de sus más apreciados y valiosos trabajos después de perder el oído.

Su lucha interna está documentada en cartas a sus hermanos donde hablaba de su coqueteo con el suicidio. Varios autores han escrito que Beethoven, muy probablemente, sufrió un trastorno bipolar.

Exámenes y pruebas de Beethoven a través de su cabello han revelado recientemente un alto contenido de plomo. Esto podría haber provocado no sólo su enfermedad mental, sino también las enfermedades digestivas de la cuales se quejó a menudo.

Sir Isaac Newton (1643 – 1727)

Científico, físico, filósofo, inventor, alquimista y matemático inglés, autor de los Philosophiae naturalis principia mathematica, más conocidos como los Principia, donde describió la ley de gravitación universal y estableció las bases de la Mecánica Clásica mediante las leyes que llevan su nombre. Entre sus otros descubrimientos científicos destacan los trabajos sobre la naturaleza de la luz y la óptica (que se presentan principalmente en el Opticks) y el desarrollo del cálculo matemático.

Con numerosas y trascendentales contribuciones a la física y la mecánica, Sir Isaac Newton es universalmente conocido como un brillante pensador. De hecho, una encuesta realizada entre expertos indicó que Newton poseía más influencia que Einstein. Algunos de sus notables contribuciones incluyen la invención de cálculo, explicando “la gravitación universal,” el desarrollo de leyes del movimiento y la construcción del primer telescopio de reflexión.

A pesar de sus muchos logros, Newton sufría de tendencias psicóticas y cambios de humor y también se le atribuye que sufría de trastorno bipolar. Además, sus cartas delirantes dan credibilidad a la teoría de que era esquizofrénico. El padre de Newton murió antes de que él naciera y entre las edades de 2 a 11 años fue separado de su madre. Su trastorno mental podría haber sido como resultado de esta prolongada experiencia traumática en su infancia.


Por: Alfred López, 11 de noviembre de 2008. Blogs.20minutos.es

jueves, 20 de octubre de 2016

LA MASACRE CHILENA DE LOS 13 BOMBEROS ITALIANOS DE LA BOMBA “GARIBALDI” DE CHORRILLOS

LA MASACRE CHILENA DE LOS 13 BOMBEROS ITALIANOS DE LA BOMBA “GARIBALDI” DE CHORRILLOS

La mañana del 14 de enero de 1881, un día después de la derrota peruana en la Batalla de San Juan, trece bomberos de nacionalidad italiana, pertenecientes a la “Bomba Garibaldi” de Chorrillos, fueron cobardemente asesinados por las tropas chilenas.

Los mártires italianos se encontraban combatiendo el fuego producido en Chorrillos por los bombardeos de los genocidas del sur. Las llamas consumían la tienda de su compatriota Queirolo, incendio que se había propagado a toda la manzana.

El primero en caer asesinado fue el bombero Giovanni Ognio, a quien le partieron el cráneo con un golpe de sable. Cayó después el adolescente Luca Chiappe, acribillado a balazos por dos sargentos del regimiento de infantería Nº 1 Buín, quienes le dispararon todas las balas que tenían en sus fusiles.

Los asesinatos continuaron con el degollamiento de los bomberos italianos Angelo Cipollini, Gio Batta Leonardi y Enrico Nerini. Obligados por la fuerza a arrojar la manguera que usaban para apagar el incendio, sufrieron los efectos del humo originado por la ruptura de la manga sobre el fuego. Asfixiados, se llevaron las manos a los ojos y no vieron los cuchillos corvos que los soldados chilenos hundieron en sus gargantas. Posteriormente rodearon a los bomberos italianos sobrevivientes, se les arrojaron encima, destrozaron rabiosamente su equipo y, apuntándoles con los fusiles con las bayonetas caladas, los tomaron prisioneros. Los genocidas recogieron lo que quedaba del equipo de los bomberos y lo entregaron al coronel invasor Fuenzalida. Acusaron a sus víctimas de alta traición y de formar parte de un equipo de francotiradores “garibaldinos”.

Los bomberos que quedaron cautivos de las bestias chilenas fueron Angelo Descalzi, Guiseppe Orengo, Egidio Valentini, Lorenzo Astrana, Paolo Marzano, Paolo Risso, Giovanni Pale y Filippo Bargna. A pesar de haber reiterado que cumplían función como bomberos y que no portaban armas, fueron fusilados la mañana del 14 de enero del 1881, tras las puertas del antiguo Panteón de Chorrillos. Previamente, los ocho mártires italianos fueron torturados. Oficiales de caballería llegados de Monterrico, sin saber ni preguntar nada, los golpearon y luego los ataron a las colas de sus caballos, arrastrándolos frente al criminal de guerra Patricio Lynch.

Días después, los peruanos Adolfo Sánchez, Polo Menéndez y José Donaire desenterraron de entre los escombros y muladares los despojos de los trece mártires italianos. Los restos de los valerosos bomberos descansan hoy en el Cementerio de Surco.


Un texto adaptado de: César Vásquez Bazán.

sábado, 15 de octubre de 2016

PARTE OFICIAL DEL COMBATE NAVAL DE ARICA POR EL CAPITÁN DE FRAGATA JOSÉ SÁNCHEZ LAGOMARSINO

PARTE OFICIAL DEL COMBATE NAVAL DE ARICA POR EL CAPITÁN DE FRAGATA JOSÉ SÁNCHEZ LAGOMARSINO (1)


Capitán Lagomarsino
“Comandancia del monitor Manco Cápac

Al ancla. Arica, febrero 27 de 1880.

Benemérito señor contralmirante, general en jefe del primer ejército del sur.

Me es honroso poner en conocimiento de US. los acontecimientos realizados el día de hoy a bordo de este monitor, con ocasión del combate empeñado entre las baterías de la plaza i el “Huáscar” (2) i la “Magallanes” que bloquean el puerto.

A 7 hs. A. M. se me dio parte por el oficial de guardia de que el “Huáscar”, en son de combate, avanzaba lentamente por el O., en demanda, al parecer, del fondeadero, i dispuse que en el acto se alistase el monitor para prevenir cualquiera eventualidad, porque personalmente observé que eran sospechosos los movimientos del enemigo.

En efecto, a las 8 hs. 15 ms., encontrándose el “Huáscar” al alcance de los cañones del Morro, rompió sus fuegos esta batería, cuando aquél se hallaba situado de este monitor a una distancia de 4.000 metros, mui superior al alcance máximo de nuestra artillería, razón por la cual me vi obligado a esperar que el enemigo, en sus evoluciones, se aproximase, para ofenderlo desde el fondeadero en que estaba obligado a permanecer este buque, por el mal estado de una de sus calderas, cuya compostura, se trabaja activamente.

Monitor Manco Cápac
A las 8 hs. 40 ms., después de apreciar la distancia que nos separaba, rompió sus fuegos este monitor sobre el “Huáscar”, continuándose hasta las 9 hs. 50 minutos, que éste se alejó, gobernando al N. E.

Mientras tanto la corbeta “Magallanes”, que desde mui temprano estaba fondeada por el N. del puerto, a seis millas aproximadamente, a los primeros disparos se puso en movimiento i, lejos del alcance de los cañones de las baterías, hizo algunos tiros sobre la población, uno de los cuales cayó bastante cerca de la popa de este monitor, pero se retiró con el “Huáscar” cuando suspendió éste sus fuegos.

A 11 hs. A. M. los dos buques situados al N. del puerto descargaron varios tiros de su artillería sobre el tren de pasajeros que venía de Tacna, e inmediatamente reparé el monitor para salir a batir al enemigo, dando orden de activar la reparación de la caldera de estribor que, como US. tiene conocimiento, se encontraba en mal estado desde días anteriores, i cumplo con el deber de recomendar a US. la actividad i el interés desplegado por el primer maquinista don Tomas Colguhoun para dejar expedita en el menor tiempo la compostura de esa caldera, obra que a no ser por esta circunstancia, habría demorado un tiempo más dilatado para su terminación.

A la 1 h. 15 ms. P. M. dejé el fondeadero, gobernando sobre el enemigo, que se conservaba a una distancia de cinco millas, más o menos, emprendiendo la marcha hasta tres millas fuera del puerto; i una hora después, estando a 3.500 yardas el “Huáscar”, descargó su artillería de la torre, i sucesivamente hizo otros disparos, hasta que encontrándome a 2.000 yardas hice romper los fuegos de este monitor, a las 2 hs. 10 ms. Se trabó entonces el combate, que por parte del enemigo era sostenido por el “Huáscar”, que acortaba la distancia, i por la corbeta “Magallanes”, que se conservó al mayor alcance de sus cañones; continuó, pues, avanzando hasta estrechar la distancia, haciendo siempre fuego sobre el blindado enemigo. Hubo un momento desgraciado en que se entorpeció uno de los cañones de la torre, por haberse quedado dentro de él la primera sección de la lanada; i fue entonces cuando el “Huáscar” nos ponía su proa, aproximándose rápidamente. En tal situación, gobernó sobre dicho buque, que llegó a pasar por nuestro costado de babor a la distancia de 50 yardas, empeñándose un pequeño tiroteo de ametralladoras i fusilería del enemigo el que era sostenido desde a bordo por la gente que me acompañaba sobre la torre.

Combate entre el Huáscar y Magallanes contra el Manco Cápac
Subsanado con actividad el inconveniente de que acabo de hacer mención, descargué sobre el “Huáscar”, que estaba ya por la aleta de babor, una de las piezas de la torre, cuyo proyectil fue a herir la popa de ese buque, echándole abajo la asta en que sostenía su pabellón.

A 3 hs. 30 ms. hice suspender los fuegos porque el “Huáscar”, aprovechando de su andar, se puso fuera de los tiros de este monitor, gobernando hacia afuera, lo mismo que la “Magallanes”.

Once tiros se hicieron con las piezas de la torre, de los cuales dos han ocasionado averías al enemigo; de los disparos de éste i la corbeta, que pasan de cincuenta, i entre los que cayeron sobre nosotros, solo causaron ligeras averías, llevándose parte del pasamanos alto i uno de los candeleros de la torre; hemos tenido también despedazada una de nuestras falúas. A las 4 hs. 30 ms. volví a ocupar con el buque de mi mando su antiguo fondeadero.

Antes de terminar, permítame US. hacerle presente que el digno capitán de navío don Juan G. Moore se me presentó voluntario a bordo, en el momento de la salida del monitor, solicitando cualquier puesto; i que tanto él como Leoncio Prado, cuya salud se encuentra notablemente quebrantada, el alférez de fragata don Francisco Forcelledo, ayudante de US, i el subteniente de artillería don Eduardo Lecea, han permanecido durante este corto combate sobre la torre, al lado del que suscribe. Lo que participo a US. conforme a ordenanza.

Dios guarde a US. B. S. C. A.

José Sánchez Lagomarsino”.

(1)  José María Sánchez Lagomarsino, (Cajamarca, 14 de setiembre de 1833 - Chosica, 19 de marzo de 1898). Fue comandante del monitor Manco Cápac, que servía de batería flotante en la defensa de la plaza de Arica (1879-1880). Ganó el Combate naval de Arica librado el 27 de febrero de 1880, y, consumada la caída de dicha plaza el 7 de junio del mismo año, procedió a hundir su buque.

(2)  El Huáscar había sido capturado previamente el 8 de octubre de 1879, en el combate de Angamos, donde falleció el Contra Almirante Miguel Grau; y desde esa fecha, pasó a formar parte de la marina chilena.

jueves, 6 de octubre de 2016

ALGUNAS PRECISIONES SOBRE DANIEL ALCIDES CARRIÓN, EL MÁRTIR DE LA MEDICINA PERUAN

ALGUNAS PRECISIONES SOBRE DANIEL ALCIDES CARRIÓN, EL MÁRTIR DE LA MEDICINA PERUANA

Carrión era un estudiante de medicina. 

Algunas publicaciones describen a Carrión como un joven médico peruano, pero Carrión no llegó a graduarse de médico. Estaba preparando su tesis de bachiller sobre verruga peruana, sin embargo, los resultados del experimento de Carrión y el manejo terapéutico realizado en él, lo llevaron a la muerte. Es importante resaltar que el principal símbolo de la medicina peruana, no es un médico, sino un estudiante de medicina.

Carrión no descubrió el agente de la verruga.

El agente de la verruga peruana fue descubierto en 1905, por el médico Alberto Barton, egresado de la Facultad de Medicina San Fernando, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. El aporte científico de Carrión fue brindar la evidencia clínica-experimental de la relación entre la Fiebre de la Oroya y la verruga peruana, dos formas clínicas muy disímiles entre sí y que muchos consideraban enfermedades diferentes, incluso hasta mediados del siglo XX.

Carrión sólo investigó la verruga peruana. La Fiebre de la Oroya no fue un tema de investigación científica de Carrión, como se afirma erróneamente en libros y artículos científicos. Carrión recolectó nueve historias clínicas de pacientes con diagnóstico clínico de verruga peruana, no de Fiebre de la Oroya. En su experimento desarrolló una fiebre con anemia severa, que es conocida con el nombre de Fiebre de la Oroya. A él le costó aceptar, pero al final reconoció que estaba desarrollando la Fiebre de la Oroya. Este reconocimiento es su hallazgo científico, pero fue un hallazgo no planificado. Carrión diseñó su experimento para reproducir una verruga peruana, su intención no era reproducir la Fiebre de la Oroya.

Carrión no creó la hipótesis de que la Fiebre de la Oroya y la Verruga Peruana pertenecen a la misma enfermedad.

Esta hipótesis es llamada la teoría unicista de la bartonelosis por Bartonella bacilliformis, teoría que afirma que las dos formas clínicas, Fiebre de la Oroya y verruga peruana, son parte de una misma enfermedad. Esta hipótesis fue sostenida en la comunidad científica en Perú por el médico venezolano Ricardo Espinal, en 1871, basándose en el caso de un ingeniero norteamericano que desarrolló la Fiebre de la Oroya en Perú y al regreso a Estados Unidos de Norteamérica, la fase de verrugas. Sin embargo, mucho antes que él la teoría unicista era conocida por los campesinos peruanos en Canta. El conocimiento folklórico de la teoría unicista fue documentado por el sabio Cosme Bueno, profesor de Hipólito Unánue, en 1764. El propio Daniel Alcides Carrión reconoció durante las últimas horas de su experimento, que había escuchado la teoría unicista de sus profesores.

Carrión recibió inyecciones endovenosas de ácido fénico.

Un error común en los artículos históricos sobre Carrión, es confundir el ácido fénico con ácido férrico. Un simple error de una letra, rr por n, cambia toda la historia de Carrión, dado que el ácido fénico es un antiséptico letal por vía endovenosa y a Carrión se le administraron inyecciones de ácido fénico cada dos horas, pocas horas antes de su muerte, por lo que el evento precipitante de la muerte de Carrión fue, probablemente, una intoxicación por ácido fénico, adicionada a una probable sepsis por bartonelosis por B bacilliformis.

La demostración más contundente de la toxicidad de las inyecciones endovenosas de ácido fénico, ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial. Los nazis, en los campos de exterminio de Auschwitz, usaban inyecciones de ácido fénico endovenosas para asesinar a los judíos.

Daniel Alcides Carrión decidió, probablemente, realizar su experimento impulsado por un nacionalismo científico al ver que en Chile se desarrollaba una investigación sobre la verruga, enfermedad ligada históricamente a Perú.


Fuente: David Salinas F. Hospital Alberto Sabogal. Departamento de Medicina, Cátedra de Medicina Humana. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Hospital Arzobispo Loayza. Lima, Perú.