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Mostrando entradas de febrero, 2013

LA EXISTENCIA DE DIOS SEGÚN EINSTEIN. PERCY ZAPATA MENDO.

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LA EXISTENCIA DE DIOS SEGÚN EINSTEIN.
Un profesor universitario retó a sus alumnos con esta pregunta. -¿Dios creó todo lo que existe? Un estudiante contestó valiente: -Sí, lo hizo.  -¿Dios creó todo? -Sí señor, -respondió el joven. El profesor contestó, -Si Dios creó todo, entonces Dios hizo el mal, pues el mal existe y bajo el precepto de que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos, entonces Dios es malo.  El estudiante se quedó callado ante tal respuesta y el profesor, feliz, se jactaba de haber probado una vez más que la fe cristiana era un mito. Otro estudiante levantó su mano y dijo: -¿Puedo hacer una pregunta, profesor? -Por supuesto, -respondió el profesor.  El joven se puso de pie y preguntó: -¿Profesor, existe el frío?, -¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que existe, ¿acaso usted no ha tenido frío?  El muchacho respondió: -De hecho, señor, el frío no existe.  Según las leyes de la Física, lo que consideramos frío, en realidad es ausencia de calor. “Todo cuerpo u objeto es susceptible…

LA MEDICINA Y LA MUERTE. PERCY ZAPATA MENDO.

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LA MEDICINA Y LA MUERTE

Cuando era niño y mi madre me llevaba al doctor, uno de los cuadros con que el médico adornaba su sala de espera y que más me gustaba era una alegoría de la medicina (esto yo no lo sabía en esa época), representada por un médico luchando desesperadamente contra un esqueleto para rescatar a una mujer joven del abrazo de la calavera. Lo que yo veía era una acción valiente y heroica, realizada por el personaje profesional por quien mi madre tenía la mayor admiración y respeto; obviamente, sus enemigos eran también los míos. Así fue como identifiqué por primera vez a la Muerte: como la enemiga jurada del médico y de la medicina.
Como en los cuentos, pasaron muchos años y yo me hice médico. En la universidad aprendí mucho y en la vida profesional he aprendido todavía más, tanto sobre medicina como sobre la muerte, pero especialmente sobre sus relaciones mutuas. Hace ya mucho tiempo que he cambiado mi opinión inicial sobre las funciones de la medicina en relación con l…

¡VOYME PANCOCO!. PERCY ZAPATA MENDO.

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¡VOYME PANCOCO! Trujillo, Perú, Julio de 1932
El bombardeo había terminado hacía tres horas, sin embargo, aún sentía agudos pitidos en ambos oídos en tanto que en su cerebro habían quedado grabados el ruido de las granadas cayendo en la cercanía de su trinchera o el silbido de la muerte de los obuses disparados incomprensiblemente por los barcos de la armada peruana, comprados para defenderlos de amenazas externas y no para masacrar a su propia gente. Las sienes le ardían horriblemente mientras su corazón latía desbocadamente  y tenía la sensación de querer atorársele en la garganta. Cerró los ojos y se recostó así, acuclillado como estaba sobre la pequeña loma de tierra que le servía de defensa en uno de esos tupidos cañaverales. Una brisa tímida que no supo identificar de dónde venía le refrescó el rostro y le imprimió nuevos bríos. Abrió los párpados y dejó caer los brazos con energía  a los lados del cuerpo para desentumecerlos; el rifle con el cañón recalentado seguía encima de sus…

LA TORTURA DE UN HOMBRE LLAMADO JESÚS. PERCY ZAPATA MENDO.

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LA TORTURA DE UN HOMBRE LLAMADO JESÚS
En la película “La Pasión” de Mel Gibson, se proporciona una visión particular de los últimos días de la figura más relevante de la Historia de la humanidad. La película ha levantado una encendida polémica desde el día de su estreno debido, en gran parte, a la crudeza de sus imágenes que muestran, con todo lujo de detalles, cada una de las torturas a las que fue sometido Cristo. Sangre y violencia salpican los fotogramas de la cinta provocando que los espectadores más sensibles abandonen la proyección al ver de una forma tan gráfica representado el sufrimiento y la tortura de un hombre, aunque fuera, para los cristianos, el Hijo de Dios. Sin embargo ni las imágenes más  grotescas son capaces de reflejar en toda su profundidad el dolor y los padecimientos de Jesús al serle infringida una forma de castigo concebida para provocar una muerte lenta con máximo dolor, la crucifixión.   LA CRUXIFICCIÓN COMO TRADICIÓN La muerte en la cruz a la que fue  conde…

AMIGA. PERCY ZAPATA MENDO.

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AMIGA Junio del 2012

Querida amiga mía, Tu sonrisa es como un relámpago de luz que aleja los nubarrones que pululan en mi existencia, No te imaginas la satisfacción que siento cuando tus ojos brillan de alegría al encontrarnos, Compartes además mis satisfacciones y triunfos, y aun tus lágrimas se solidarizan conmigo cuando yo las vierto en los momentos de abatimiento.
Amiga adorada, Eres siempre generosa conmigo y tu mano continuamente está abierta para rescatarme y elevarme del foso en que me sumerjo cuando los problemas avasallan mi entendimiento, Tus palabras siempre son sinceras, precisas y expresan lo que siente tu corazón, Conoces mis debilidades y eres mi incondicional senescal cuando alguien me calumnia y difama.
Amiga, Confío ciegamente en ti, siempre me corriges de la menor manera, Oras por mí cuando yo por dolor me olvido de ello, Y lo que es más importante y considero como una muestra de devoción sincera, Es que no te avergüenzas de ser mi amiga en las horas más álgidas y amargas.

ALACRANES. PERCY ZAPATA MENDO.

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ALACRANES 07 de Agosto del 2012


Gerardo, mi hermano, no había regresado aún a dormir y resolví acostarme sin esperarle más tiempo. En esa época vivíamos juntos. Seguramente el muy ebrio se había quedado dormido en algún banco de la cantina a la que acostumbraba a ir, en alguna callejuela o en algún parque que le cobijó en la molicie de su césped. Ya me tenía desesperado con sus vicios y pensaba arrojarle de la casa al día siguiente, pues se me hacía imposible la existencia con él, llevando él como llevaba, una vida tan desastrosa y escandalosa.    
Omití no sé si voluntaria o inconscientemente el comentarles que Gerardo y yo éramos gemelos. ¡Maldigo la hora en que fuimos engendrados!, desventurada ocurrencia de la fatalidad de traernos al mundo con pocas horas de intervalo, y, lo que es peor, ¡con rostros y cuerpos tan semejantes! Antes de seguir la relación de un extraño episodio de nuestra vida, voy a explicar brevemente uno de los muchos fenómenos psicológicos que se realizaban en mí…