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Mostrando entradas de marzo, 2013

LOS DESFILES DE MI TIEMPO. PERCY ZAPATA MENDO.

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LOS DESFILES DE MI TIEMPO

Tuve la fortuna que al estar cursando el Primer Año de Educación Secundaria en mi Colegio “Jorge Chávez”, ingresó como auxiliar un Ex militar de quien se decía había recibido preparación especial como soldado por unos agentes extranjeros…y ello no era raro, pues en el Perú de la década de los 70 y 80 se encontraba en plena vigencia el Servicio Militar Obligatorio, mi generación  había crecido bajo un Gobierno Militar y la democracia aún asomaba incipiente. La hipótesis de una guerra con el país sureño estaba vigente y las escaramuzas con el vecino del norte eran casi un acontecer frecuente. La preparación militarizada se profundizó aún más debido a la aparición de  los terroristas en la parte central del Perú. Así que este auxiliar, que por modestia omitiré mencionar su nombre y apellidos – que no por temor o sentimiento de culpa por parte de él – se propuso formarnos a nuestros 12 años de edad como reclutas siendo aún unos púberes adolescentes civiles. La prep…

¿LA IMAGEN DEL HOMBRE DE LA SÍNDONE O MANTO DE TURÍN, LE PERTENECE A JESÚS?.

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¿LA IMAGEN DEL HOMBRE DE LA SÍNDONE O MANTO DE TURÍN, LE PERTENECE A JESÚS?
El Santo Manto o Sábana Santa, que una sólida y sustentada tradición señala como el manto que envolvió el cuerpo del Señor Jesús, es una fina pieza de lino de 113 centímetros de ancho y 436 centímetros de largo (exactamente 8 por 2 cubits, la antigua medida usada en Israel).
El manto lleva la imagen detallada del frente y la espalda de un hombre que fue crucificado de manera idéntica a Jesús de Nazaret según describen las Escrituras.
El manto está en Turín, Italia, desde 1578 y es puesto a exposición pública aproximadamente una vez por cada generación. La última exhibición previa a la extraordinaria que se viene realizando como preparación al Jubileo tuvo lugar en 1978, y en cinco semanas, aproximadamente 3 y 1/2 millones de peregrinos la visitaron.
Con el fin de determinar el modo cómo la imagen se imprimió en la sábana, más de 1000 investigaciones científicas de las más diversas especialidades han sido realizada…

LOS BESOS DE MI AMADA. PERCY ZAPATA MENDO.

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LOS BESOS DE MI AMADA
Aun siento en mis labios los besos de mi bien amada… Son besos que endulzan mi boca con sabor a miel, Cuando estoy con ella me vienen a la mente sólo palabras dulces, Que es una expresión  amor y de dicha que despierta en todo mí ser.
Los besos de mi enamorada tienen el aliento como el de un rosal, Pero a diferencia de la rosa, es más hermosa y pulida de toda espina; Y en el jardín de su piel encuentro siempre la anhelada paz, Que me libra de la incertidumbre y de todo mal.
¡Amada mía!, dame de tus besos que me llenan de alegría, Bésame siempre y a todas las horas, Bésame en las amorosas noches de nuestros encuentros, Bésame sin que nos importe el qué dirán.
¡Amada mía!, son tus labios los pétalos de una hermosa rosa, Cada uno de ellos me prodiga de éxtasis infinito, Eres la mujer del más dulce beso, No me prives de ellos jamás…pues de hacerlo, moriría.

MI OCULTO AMOR. PERCY ZAPATA MENDO.

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MI OCULTO AMOR


Pasaré por tu vida y no sabrás que lo hice,
pasare en silencio con mi amor, y al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamás lo sabrás.

Soñaré con tu embrujadora mirada;
soñaré con tus ojos en cuyas profundidades me quisiera perder;
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos... besos que jamás saborearé y jamás lo sabrás.

Quizás ya estés con otro que te diga al oído,                                                                                                          aquellas  frases que de mis labios jamás oirás;
ahogando con ello para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás.

Te amaré en silencio, como algo inaccesible,
como un sueño que nunca podré realizar;
y el lejano hálito  de mi amor imposible
rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.

Y si un día una lágrima denuncia mi martirio,
-el suplicio infinito que te debo ocultar-
yo sonriente diré: "No es nada... ha sido el…

EL DESPENADOR. PERCY ZAPATA MENDO.

EL DESPENADOR

Bordeaba los cinco años de edad, cuando mi abuelita materna  Rosalía me llamó por medio de señas apremiantes me acercara a su butaca que estratégicamente había ubicado cerca a la puerta del corral, para aprovechar la tibieza de los rayos matinales  junto a la luz que pletóricamente iluminaba su rostro trigueño, ajado por los mil sacrificios y desvelos que había sufrido hasta muy entrada su madurez, para proveer del sustento a su numerosa prole, hoy, menguada y reducida a su mínima expresión producto de las vicisitudes de la vida o de los zarpazos que la muerte agazapada enviaba furtivamente . Presuroso y solícito me acuclillé frente a ella, más intrigado que curioso. Ella se caló esos lentes que poco le servían  ya para la lectura, debido a que la focalidad de éstos ahora estaban tan  desfasadas en relación a sus ojos centenarios y curiosos, de tonalidad gris acuosa y que habían visto miles de peripecias en nuestro republicano país a lo largo de esa vida que llevaba a cues…

DÉJAME ENTRAR EN TU VIDA. PERCY ZAPATA MENDO.

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DÉJAME ENTRAR EN TU VIDA Mayo del 2012

Déjame entrar en tu vida plenamente, Quiero ser algo más que un instante,
Algo más que una sombra y algo más que una simple aspiración,
Quiero ser una huella imborrable grabada en tu mente,
Un recuerdo constante en tus pensamientos y una sola verdad.

Si supieras cómo tiemblo en mis rezos por  temor a tu abandono.
Aspiro ser en todo y por todo complemento tuyo,
Tengo una sed infinita de tus caricias y besos,
Pero sobre todo, no deseo me aceptes para ser una costumbre.

Deseo ser las lágrimas en tus ojos en los momentos de felicidad,
La sonrisa en tus labios que ilumina tu hermoso semblante,
Ser el primero quien bese tus párpados cuando  despiertes cada mañana,
Y recordarte que eres la persona que complementa mi vida, Que sin ti soy solamente la mitad de un ser...
Por todo ello…

¡Déjame entrar en tu vida!

LA DONCELLA Y EL CÓNDOR. PERCY ZAPATA MENDO.

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LA DONCELLA Y EL CÓNDOR
En un pequeño pueblo del altiplano del Perú habitaba un hombre que profesaba un gran amor por su hija, la cual le acompañaba en sus tareas diarias, sobre todo cuando iba a alimentar a sus animales. La muchacha comenzó a recibir las visitas de un apuesto joven, que siempre vestía camisa blanca, traje negro y sombrero del mismo color, y con el tiempo se hicieron buenos amigos. Un día, mientras los animales pastaban plácidamente, el muchacho pidió a la joven que lo levantase y lo lanzase al aire, y que luego sería él quien la lanzase a ella. Ante la sorpresa de la muchacha, cuando le tocó el turno a ella de ser lanzada al aire, ésta consiguió remontar el vuelo, oportunidad que el extraño joven aprovechó para llevarla a su nido, ya que el muchacho era un cóndor que había conseguido disfrazarse de humano. Allí vivió la joven durante dos meses, alimentada con carne, hasta que  finalmente ambos se convirtieron en pareja, llegando incluso a tener un hijo. Pero la añoranza…

AMOR UTÓPICO Y SUEÑOS DE OPIO. PERCY ZAPATA MENDO.

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AMOR UTÓPICO Y SUEÑOS DE OPIO 26 de Julio del 2012

Paola tenía unos ojos color caramelo de los que siempre fluía una mirada cariñosa e interrogadora de animal doméstico. ¡Qué hermosa era! ¡Qué delicioso bienestar me producía el verla cerca de mí, mientras yo tecleaba con dificultad usando torpemente mis índices en mi computadora de mesa! Estatura mediana, delgada, pálida, extremadamente pálida, venía a sentarse frente a mí con un libro sobre sus muslos, el cual leía abstraída, en tanto no se oía más que el galope de mis dedos recorriendo el teclado. Cuando en mi trabajo se abría una solución de continuidad y levantaba yo la cabeza, me encontraba con la mirada dulce de Paola que intentaba indagar la causa de mi interrupción... Otras veces entraba furtivamente a mi consultorio, y recostándose sobre el espaldar de mi sillón, leía los cuentos o poesías de amor que yo escribía. El perfume de sus cabellos me denunciaba la presencia de mi amada, pero entonces fingía yo no haberla advertido, y …